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miércoles, 5 de agosto de 2026

Un poco de todo lo recolectado este año

 Que pasa chavales, cómo va la cosa? 

Hoy vamos a hacer un repaso, (otro sí, este verano además de una feria me está pareciendo un recuento constante por alguna razón) 

Hoy vamos a contar el desempeño de la campaña de huérfanos 2026 que ya ha finalizado por fin, no más pollos caídos hasta el año que viene, o al menos hasta que se demuestre lo contrario jiji.

Para aquellos que no sepan lo que es, la campaña de huérfanos es una campaña que realizamos todos los años en conjunto con la ciudadanía de distintos lugares para recoger y salvar a todos los pollos caídos de los nidos durante los meses estivales, con el fin de que estos puedan ser reintroducidos al medio una vez crecidos y añadan ejemplares a las bandadas originales.

Este año la campaña comenzó bastante tempranera con el tema del calor adelantado, la primera víctima fue recogida un viernes cuando aún estaba de clases, nos llamó así el cura de Santa María para recoger un pollo de autillo, cosa rara porque por esa zona no hay casi ninguno, y es que no era un autillo sino un pollo volantón de mochuelo que había caído al patio. El animal fue encontrado en una tinaja, y más tarde nos lo trajeron.

Un bicho cabezón y difícil de alimentar, como debe ser un mochuelo en condiciones. Nos tuvo sin poder darle hasta que dimos con la clave, alimentarlo a oscuras, y funcionó. Pero claro todo tiene su inconveniente, y este tenía la mala costumbre de empezar a reclamar en medio de la madrugada, y claro pues tocaba darle de comer casi a oscuras y tratando de que no se escapara, porque le gustaba BASTANTE correr hacia los muebles.




El día del cumpleaños de mi abuelo, uno antes de llevar a medioambiente el mochue, nos llamaron sobre las nueve de la noche por un vencejo, que como ya nos lo imaginábamos no era un vencejo, sino un avión común, que provenía de una bandada cercana, y que se habían encontrado dando tumbos por el suelo.

A este no le dimos casi de comer porque al día siguiente fueron para el CREA, pero si puedo advertir que los aviones pican y se retuercen mucho porque no les gusta que los cojan, así que ya imaginaos el resto de la velada 😅






A los días, túvimos que volver a subir a las torres, en este caso Santa María, a subir dos pollos caídos,uno de ellos perteneciente a las cajas nido, el cual había sido anillado solamente el día anterior. 

Nos subimos también para caja adoptiva otro pollos de primilla un poco más grandes, que nos habían dejado en la misma caja pero que no sabíamos su procedencia.



Llegamos ya a casi mitad de julio, donde una noche la policía avisó a los recojebichos más próximos, (nosotros) que habían pillado un vencejo, y que tocaba recogerlo. Ya ves tú nuestra sorpresa cuando resultó que en la caja de una neverita lo que había era un autillo y no un vencejo, se habían confundido de especie!!! 

"Los autillos no se me resisten" dije, pos este, al que llamamos simplemente como "vencejo" el autillo referenciando el fallo que tuvo la policía, se resistió a montones. A parte de que era un volanton que ya volaba, le añadió dificultad el hecho de que estos bichos al ser nocturnas suelen ser muy cabezones igual que los mochuelos, y claro tenía que pillarlo para darle de comer, y el animalito echaba la comida fuera por narices, así que tenía casi que metérsela en la garganta, vaya experiencia.

Aviso para todos los que lean esta entrada: los autillos caídos provistos completamente o casi de plumas no están enfermos ni necesitan ayuda, es un ciclo natural de su madurez ya que saltan del nido para ser alimentados en otras ramas y así practican el vuelo, por eso muchos caen, pero no hay que llevárselos, subirlos al árbol más cercano que allí por la noche los padres lo alimentarán.

 (Hay una excepción para toda regla, aquí se aplica la de: "si está en un lugar peligroso hay que sacarlo del lugar", y eso es cierto, pero con los autillos nos suele ocurrir porque su zona de reproducción está muy acotada a lugares arbolados, que no suelen ser muy peligrosos)






Más adelante nos entraron dos bichos más, un cernícalo primilla el cual había sido recogido de Santo Domingo y estaba muy mal, tan mal que falleció al día siguiente, una lástima. Por otro lado nos trajeron un vulgar del cual no tengo fotos porque se quedó muy poco tiempo, y fue liberado en la biblioteca, de donde se recolectó y donde seguramente pertenecía ya que arriba en los tejados anida una pareja.

Y ya los últimos fueron dos primillas, uno de ellos nos llegó porque se había metido en la iglesia de Santa María y lo tuvieron que capturar, estaba muy mansito y comió como ningún otro bicho antes, seguramente llevaba fuera bastante tiempo. Lo fuimos a subir a las cajas, pero arriba nos encontramos con el panorama de un abandono en toda regla por parte de esta pareja, que tenía dos pollos muy peques, que de hecho salen en el documental de la entrada anterior en una escena, y que seguramente por falta de tiempo abandonaron a este, y a otro pollo más pequeño que encontramos en la misma caja.


Así que volvimos con dos bichos, problema por duplicado. Para no alargar mucho, estos dos que comían bastante se los llevó nuestra amiga de Carmona Olga, quien los derivó junto con otro ejemplar que tenía al CREA de Sevilla, mucha suerte para ambos y gracias a ella por el estupendo trabajo que hace.





Y ya estaría camperos, parece poca cosa pero cada bicho es un mundo, y eso hace que esos días se hagan eternos. Este último rescate fue hace unas semanas y desde entonces no ha habido nuevos reportes así que damos la temporada por terminada, pero nunca hay que fiarse.

Nos vemos en una próxima entrada, un saludo y hasta otra!!

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Milanos en la niebla

 ¿Qué se puede ver de camino a Villanueva? Te preguntarás al tiempo que lees este título, o quizás no. Es un sendero largo pero bonito el de ir a Villanueva, se hace más o menos en dos horas y sobretodo la vuelta resulta ser muy rápida. Por lo que en todo este sendero algo se podrá ver cierto? 

Nada más cierto mi querido espectador. 

¿Qué pasa chavales? Está semana hemos cumplido otro de los retos que nos ponemos para superar todos los años en las diferentes épocas del año, y eso que aún no ha llegado el 2026. Entre estos "retos tradición" como yo los llamo, hay varios, muchos de ellos están ya en el blog de forma indirecta, ya que subo lo visto en dichos senderos, un buen ejemplo sería la Puebla de los Infantes, la cuál hacemos en diciembre o enero, y que luego publico aquí, (dentro de poco, otra vez) Son cosas que a mí me gustan y me relajan.

Hoy traigo uno de esos retos, hacer el camino de la vía verde dirección Villanueva al completo. De unos nueve 14 km en total, este camino cruza Écija y alcanza las proximidades de Villanueva, una aldea que se encuentra a las afueras rodeado de campiña.

Por desgracia para nosotros y para muchos el frío era abrumador, y provocó una niebla espesa que ni tu mismo sabías donde estabas. 

Por ello las fotos a mostrar no son muy buenas, disculpas de antemano

El camino, pues como siempre, un camino común y corriente, ahora lleno de vida gracias al invierno que hace crecer las hierbas dormidas por el verano. A su alrededor los únicos que quedan con hojas son los pinos, eucaliptos y cipreses, el resto de su primos se han pelado por completo.

Casi no se vio el sol en un radio de más de tres horas, horas en las que la penumbra inundaba la estepa. Los riachuelos ahora han vuelto a tener agua después de casi tres años vacíos, esto porque la tierra está muy enfangadas por las tan seguidas lluvias, imposibilitando la absorción de más agua y provocando que esta se encharque.

Mariposa Almirante rojo (Vanessa atalanta)

Las especies también van cambiando, y en las primeras horas del alba lo más destacable ha sido encontrarnos un Ratonero común, un Mochuelo observándolo desde una ruina cercana, más adelante un vulgar y algo que no había visto antes, un dormidero de Milanos reales, del cual salieron casi veinte ejemplares que estaban reunidos en las ramas altas.

Ratonero común junto a las ruinas, asustando al mochuelillo de abajo

Mochuelo en las ruinas, observando al intruso

Intento de foto de un milano real saliendo de los árboles (digo intento porque no se ve un comino)

Un plumón de ala de uno de los Milanos que encontré en el camino

Ya para el final del sendero llegas a la tan ansiada Villanueva, donde te espera el también deseado mollete con jamón, dos cosas que son meta a alcanzar si te propones este sendero, y que son obligatorias si después quieres volver jiji.

Cernícalo vulgar en un poste cercano

Garza real en pleno vuelo cruzando el sendero

Fíjate el frío que hacía que las pestañas se te congelaban por el agua de la niebla, era una locura

El final del recorrido tras la merecida parada en el bar para desayunar ha sido igual. Nada fuera de lo común, a parte del avistamiento de un Gorrión moruno y el comienzo de la aparición de la Oruga del prado.

Espero que os haya gustado la entrada, estoy retomando un poco los marcajes que tenía antaño a comienzos del blog por recordar buenos tiempos ya lejanos, 2023 cada vez me queda más lejos. 

Con esta hacemos la entrada 68 del 2025 que ha cuadrado en número con el año pasado, con incidencias curiosas. Espero que el 2026 entre en condiciones. Un saludo y nos vemos en la próxima entrada.

Feliz año nuevo a todos!!!!

sábado, 2 de agosto de 2025

Un fino hilo entre la vida o la muerte

 ¿Sabéis?, como ya he mencionado en multitud de ocasiones, el verano deja estragos en nuestra fauna, no solo por lo aplastante que puede llegar a ser, o sus temperaturas, sino porque se convierte en una guerra activa de la que nadie se salva.

Se podría decir que hasta el momento, este ha sido de los veranos que más bichos nos ha tocado traspasar a GREFA o a Medioambiente, por no hablar de aquellos que no pudieron salvarse.

Son muchos factores los que hacen que sea más fácil o más difícil la tarea, a veces gatos o perros, otras veces su localización, y otras veces las mismas personas. Hoy vengo a con contaros un resumen de la experiencia.

Todo esto comenzó en el mes de junio una vez acabado el colegio, cuando recogimos el primilla que ya conocéis, pero días más tarde, en un paseo preventivo por la iglesia de Santa Cruz notamos en el patio bastante movimiento, así que decidimos echar un ojo.

Nos encontramos con los siguiente, tres cernícalos caídos, dos de ellos primillas y uno vulgar, que inmediatamente tomamos fotos y se las mandamos a mis amigos de GREFA para ver qué hacemos. Nos recomendaron cogerlos por qué la iglesia todavía es rondada por algunos gatos por la noche, y corrían con eso.

Sin embargo decidimos dejarlos porque habíamos visto a la madre vulgar traer ratones al pollo, y a los primillas bajar en alguna ocasión.

Un error, que no volveré a cometer.

Esa tarde, un colaborador nos comentó que había visto dos gatos en el patio, así que al día siguiente fuimos a por ellos.

Aquí la cosa se vuelve estúpidamente complicada, porque al salir de mi casa noté en un árbol un vencejo común apoyado en el tronco, UN VENCEJO!! ¿QUÉ NARICES HACE ESE BICHO AHÍ?

Los más lógico era pensar que se había caído del nido, que se encuentra arriba en un toldo, y que alguien lo ha puesto ahí. Genial, ahora tres cosas de las que preocuparse.

Fuimos a por los cernícalos, pero cuando llegamos nos encontramos que faltaba uno, que más tarde al entrar con el sacristán, notamos que lo habían matado los dichosos gatos y había muerto, pero el resto de ejemplares estaban vivos, algo asustados y delgadillos pero vivos.


Arriba en el nido otro de los hermanos esperando a la comida


Aquí el que no sobrevivió

Los cogí con relativa facilidad, y al llegar a casa, a las cajas nido. Después tocó el vencejo, que se había subido bastante por lo que mi madre tuvo que ir a por la escalerilla. En ese transcurso un hombre se paró ha hablar conmigo porque pensaba lo mismo que yo, que cómo podía estar eso allí. Tras traer la escalerilla y una escoba, con cuidado logramos hacer que el solo se tirase, para así cogerlo.

Esos bichos estuvieron bastante con nosotros hasta que Medioambiente se los llevó, el vencejo se lo llevó una amiga que los cría, y en ese transcurso, tú e yo que darles de comer, pollo SIEMPRE, porque las carnes rojas no las metabolizan bien.


Antes de que llegaran a por ellos, ese mismo día recogí otro Vencejo, este casi sin emplumar y muy pero muy desvalido, tanto es así, que tras darle una mosca, y dejarlo reposar medioambiente se lo llevó, pero murió en el camino.

Y ya por el veintitantos de julio, una nueva llamada entró al teléfono, un Autillo está vez, y en un colegio. Se lo habían encontrado moribundo perdido cerca de una valla. Los autillos saltan muy pronto del nido a las ramas, y si se caen los padres por la noche los siguen alimentando, sin embargo en su estado este no sobreviviría.

Me cayó muy en gracia este animal sinceramente 😅, era un máquina, durmió un rato, y después empezó a saltar para todos lados de la caja nido, mientras yo le daba pollito haciendo el canto de los padres, y el tío respondía y todo, mientras meneaba la cabeza con curiosidad. Actualmente está a la espera del Hacking de autillos junto a otros cuantos.

¿Qué quiero decir con esta entrada? Que no es un tema fácil básicamente. Que nadie se imagina el trabajazo que tiene esto por detrás y la cantidad de horas que hay que echarles a estos animales, que muchos opinan que son peligrosos, pero amigos mío, un primilla sin emplumar no te va a hacer ningún daño, más bien estará asustado de tí todo el rato.

Tenemos una comprensión equivocada de estos bichos, lo máximo que me ha pasado hasta ahora ha sido que el vulgar me araño un poco al meterle el pollo cuando ya estaba recuperado, pero poco más.

Eso sí, no cojáis pollos de este tipo de bichos sin conocimiento previo mejor llamad a las autoridades y que ellos se encarguen.

Un saludo camperos y nos vemos en una próxima entrada.


martes, 29 de julio de 2025

Aguiluchos, conejos y alcaudones

 Buenas a todos, el pasado día estuvimos andurreando un rato por la zona de la vía verde de Écija, dirección Villanueva.

Hicimos el camino largo, que pasa por el conocido aquí como el cortijo de los mochuelos, baja y cruza por un grupo de eucalipto y rode el cerro donde se encuentra el polígono industrial, para después regresar.

Era evidente que con el calor y la cámara a cuestas no íbamos a llegar a Villanueva, pero bueno, aquí dejo lo que pudimos observar.

Al llegar a la parte de arriba del camino, nos topamos con un camino seco y amarillento, muy amarillento ya que la mayoría de plantas se han secado por la calor, además la proliferación de insectos ha hecho que multitud de moscas y mosquitos no nos dejasen tranquilos ni un momento, así que el paso fue ligero.

Para cuando llegamos al cortijo de los mochuelos, ya habíamos hecho medio camino, camino en el que no nos topamos con da, algunas Cogujadas y Alondras pero nada fuera de lo común.

Llegando al cortijo decidí echar un vistazo con la cámara para intentar localizar algún Mochuelo, tal fue mi sorpresa que justo en ese momento un de ellos saltó al tejado, y unos minutos después otro.


 Un Girasol muy feliz por el peso que le han quitado de esas pipas jiji

Ya al pasar del cortijo notamos otro momento de calma hasta llegar casi a los eucaliptos, nada fuera de lo común salvo unas cuantas Carracas europeas, las cuales ya habíamos visto anteriormente en el cortijo junto a los Mochuelos y algún vulgar que se vino a los postes de luz para cazar, y que más tarde mi menda acabó por espantarlo.


Carraca europea


Nubes de tormenta se nos echaron encima, y claro, la incertidumbre de si te va a llover es mucha, sobretodo y aún peor cuando sabes que tu bolsa de la cámara tiene un chubasquero, y no sabes dónde, aunque resultó que al final no llovió nada.

Al llegar a los eucaliptos notamos a un ejemplar de conejo sobre el cerro muy muy quieto, casi inmóvil.


Conejo común, (Oryctolagus cuniculus), parecía que había visto algo que no le gustó un pelo


Comportamiento que suelen tener las especies cuando detectan algún peligro cerca, sin embargo nunca detecté nada por la zona, ni si quiera tras echar un ojo con la cámara, por lo que no sé con certeza que le pasó.


Más adelante noté en un viejo eucalipto seco varios pollos de Alcaudón común, volantones que a pesar de lo emplumados que estaban aún llamaban a los padres 


Alcaudón común joven


(Lanius senator)

Continuamos nuestro viaje hasta volver para llegar al fresquito del aire acondicionado y el sofá, lo más notorio fue la cantidad de Golondrinas comunes que había en la zona, y también los conejos, que no parecían tenernos mucho miedo y pasaban a su bola por el lugar.

Más adelante por la zona del polígono industrial localizo este ejemplar de Aguilucho cenizo joven, mientras oteaba el suelo en busca de presas y asustaba a los estorninos.


Aguilucho cenizo joven


A la vuelta, volví a localizar a uno de los ejemplares de Alcaudón sobre un árbol de Paraíso


Y de postre, un vulgar haciendo cernidos

Eso ha sido todo por hoy camperos, un saludo y hasta otra.