Mostrando entradas con la etiqueta Paloma torcaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paloma torcaz. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de mayo de 2026

De paseo por la laguna de la Ballestera

¿Qué pasa chavales?, ¿Cómo va todo? Volvimos gente, no estaba muerto solo de parranda, de parranda con mis amigas las Tórtolas europeas que ya han comenzado a sacar las puestas adelante.

Hace unas semanas tuvimos jornada de observación en la laguna de la Ballestera, para ver como hace un año que se cocía por el lugar después de que haya llovido tanto, y de que anunciaran el fenómeno del "SUPER NIÑO" que se nos avecina y del que más adelante quiero hablar aquí.
Para nuestra sorpresa, muy sorpresa definitivamente, no había un alma en la laguna.

No es una broma, no había una sola ave en la laguna y en más de un kilometro a la redonda, ¿El por qué? ni pajolera idea pero nos chafó un poco la velada. Tras un rato de espera comenzamos a escuchar que si estábamos acompañados, en los caminos laterales a las lagunas se podían escuchar unas cuantas Tórtolas europeas arrullando, lo que quiere decir que ya han comenzado su periodo reproductivo.

Se nos hizo difícil localizarlas, hasta que alguna de ellas decidió bajar a merendar al camino de enfrente, justo a unos metros de nosotros. 


Hazte presente Comegranos, y pum! aparece de la nada...

Aprovecho para comentar que la tórtola europea no es la misma que la invasora que es su prima la Turca, que es la "urbana" por así decirlo.


Decidimos entonces dar una vuelta por el lugar, esta vez no había rastro de chorlitejos, andarríos u otras especies, estaba casi en silencio. Entre las varitas para los olivos del mismo camino, nos surgió una especie singular, curiosa porque nunca antes la habías visto.

Esta de aquí abajo se trata de una Lavandera boyera, (Motacilla flava), una lavandera estival muy parecida a la Lavandera cascadeña, con la diferencia que esta última es invernante.

La lavandera posee la cabeza gris azulado, con una banda característica en la parte superior de sus ojos, el pecho amarillo con una mancha negra central, y la cola negra con dos plumas blancas a los costados.





En este caso, el ejemplar se trata de un macho, aunque durante el recorrido pudimos ver algunos ejemplares más.


 Otra de las pocas especies localizadas ese día, fueron las Gaviotas reidoras. Localizamos algunos ejemplares dispersos en la laguna, y algunos bandos por la carretera. 



Paloma torcaz en un cable cercano


Y para acabar el corto paseo, nos salió de los juncos un ejemplar de Focha común, pero ésta estaba acompañada por un pequeño que la seguía, un polluelo, probablemente el único de la bandada de este año en el lugar.


Pudimos observar como la madre cazaba todo tipo de seres acuáticos para alimentar al pequeño que reclamaba y nadaba cerca de la madre.

Por el resto de la velada no salió nada más, ni siquiera un triste flamenco. Yo creo que probablemente estaban en las lagunas de alrededor, o en la de Ruiz Sánchez, que está a rebosar de agua y seguramente se habrán concentrado allí.

Esperemos que lo disfruten, un saludo camperos y nos vemos en una próxima entrada.

sábado, 25 de octubre de 2025

Salvemos nuestro río

 Salvemos nuestro río. Este ha sido el lema que se ha alzado a modo de estandarte y cartelería en los puentes cercanos al río y a modo de lema como protesta en los noticieros locales por parte de algunos habitantes que "procuran" por nuestro bienestar.

El río Genil resulta ser, y ha resultado ser no solo un ejemplo de historia, otro pedazo más de nuestra larga y extensa evolución, sino que también se encuentra entre uno de nuestros tesoros más preciados y usados como representación de lo que somos. Si sus aguas hablasen, no sabemos que contarían, cada centímetro cúbico de ese caudal ha visto y oído mucho más de lo que nosotros como seres vivos llegaremos jamás a imaginar.

Pero en los últimos años, el río Genil se ha vuelto un espantoso escenario, presa de los cortes de agua, las sequías y lo que venimos a hablar aquí, la suciedad.

Del río Genil, hablamos siempre de la zona que cruza el parque san Pablo, en Écija. Está zona, desde hace muchos años, en tiempos incluso en los que mi madre aún era chica, ya se hablaba de la necesidad de limpiar el cauce del río que cruza el parque. Este mini puerto se ha visto siempre víctima de las inundaciones, que no han sido pocas las que hemos tenido, actualmente gracias a Dios no hemos tenido ninguna, pero cuando se deja venir la lluvia como el año pasado, corremos serio peligro por las crecidas constantes.


Pancartas colocadas en los días anteriores con el lema referido.



Y claro, esta situación no es fácil de afrontar por parte del ayuntamiento, no es por tirarme el pego, pero sé de buena mano lo complicado que nosotros mismos podemos hacer los temas que en realidad son simples de entender.

Por un lado está la postura "lógica" aquellas personas que remarcan con cautela o sin esta, que el río y su caudal, está actualmente hecho un puro asco, que se atasca, que huele, y que es un peligro inminente para el transeúnte.

Por otro lado está la postura más amena, más cercana a lo "animalista" que remarcan que no se deben de tocar ninguno de sus tramos porque son importantes para los animales que lo frecuentan y para sus zonas de cría.


Ánsar común hibridado con Oca común.

Y aquí hay que llegar evidentemente a un acuerdo por ambas partes, así que voy a explicar un par de cosas sobre ambos temas, y al final de la entrada daré una breve opinión personal sobre los hechos acontecidos.

Principalmente, por el tema de la primera postura. Aquí sin rodeos ya, el canal del río que traspasa el Parque y la corta está hecho un asquito. Está lleno de limo y fango, donde la gente baja a dar pan a los patos criollos y donde los desalmados arrojan basura en ocasiones, misma que se acumula, y forma el sustrato perfecto para el nacimiento de especies como el junco, las algas y todo tipo de insectos.

Esto genera al final un efecto en cadena que evita, sobre todo en verano, el paso certero de agua. Además las islitas creadas por el fango seco dejan charcos que se estancan y que generan criaderos de insectos molestos y peligrosos como los mosquitos. Y más tarde, por la basura y los desechos, provoca mal olor.


Garza real en el río, en su ronda de caza.


Ánades reales en vuelo al anochecer

Esto sirve a muchas especies como refugio, pero seamos sinceros, todos sabemos que a las pocas especies que se atreven a quedarse en esa zonas, es a los gorriones y ratas. Esto tiene que quedar claro, la zona donde nosotros solemos caminar nunca va a ser frecuentada como zona de cría para las especies anátidas, zancudas y viceversa, solo sirve como punto de alimentación por la cantidad de roña y lodo que hay, porque sí gente, los patos, garzas, flamencos, correlimos, chorlitejos... se ven en esas zonas porque comen, no porque crían ahí.

Todas estas especies se alimentan de seres que o bien nacen allí, o bien se alimentan allí, por consecuente provoca que nosotros las veamos allí, pero en realidad no está ni mucho menos dentro de sus expectativas como para formar un hogar.

La mayoría de anátidas no crían en las zonas cercanas al parque, solo en aquellas con tranquilidad, normalmente al alcanzar ya los caminos cercanos al puente de hierro. El resto de especies, solo crían en zonas con baja densidad de agua y sus cercanías, por lo que el hecho ya ha sido refutado.


Cigüeñuela común

Tampoco las especies como los Ruiseñores comunes, los Cetias o las Estrildas las usan, solo están de paso porque sus nidos no son en juncos sino en árboles. Y no hablemos de las (actualmente plagas) ratas, que ya han vuelto a alcanzar un estado de presencia cercano al que había antes de los años 2012-14 cuando aún se tapaban los agujeros que estas hacían en los muros del parque San Pablo.


Ruiseñor común joven


Aquí algunos ejemplos de las islitas que se forman por los desechos acumulados, y que con el tiempo aumentan su tamaño



Por ello debemos tener en cuenta, que no hacemos daño a las especies autóctonas, al contrario, les facilitamos la búsqueda de invertebrados, anfibios y peces en las aguas que sí circulan.


Además, también creo que sería conveniente mencionar el gran atasco que se encuentra por la maleza cercana al antiguo cauce del mismo río, donde el agua que antaño constaba como elemento crucial para las especies que lo usan, debido a su tranquilidad y que ahora no es capaz casi de entrar y discurrir.


Chorlitejos chicos en zonas de regadío, donde sí se les ha visto criar el año pasado 



Paloma Torcaz, especie recién llegada a la zona mencionada


Lavandera blanca alimentándose


Por lo que, ¿Cuál sería la mejor respuesta?


La mejor opinión siempre será aquella que este del lado de las dos partes. Es evidente que se requiere de una buena limpieza de las zonas fluviales de Écija porque pueden poner en peligro nuestra salud y el ecosistema, por ello deben realizarse, pero siempre bajo la mirada atenta de alguien que sepa en qué momento parar, y no acabar en casos como la poda de verano del merendero, a la cual ya le hice entrada.

También me gustaría recalcar, que como la especie dominante, (mote que nos hemos autodenominado) hemos aprendido mucho antes a evadir los problemas, en lugar de enfrentarlos. Entiendo que la acción es difícil de tratar, entiendo que se puedan tener dudas sobre que cabo tomar primero, pero eso no quita el hecho de que el atraso que hay en estas acciones, junto con otras que ya mencionamos en entradas anteriores y que mencionaremos en próximas, es descomunal.

No debería de importar nuestra procedencia, gustos, estilo de vida, ideologías, etc. Lo que debería de importar es trabajar en conjunto por la salud de todo lo que nos rodea, porque eso al final nos acabará afectando a nosotros, y ojo, esto no es moralismo, es realismo.

Considerad suscribiros si no queréis perderos ninguna entrada, que así me ayudáis a que este blog llegue a mucha más gente. Un saludo y nos vemos en una próxima entrada.


domingo, 31 de agosto de 2025

Palomas torcaces de turismo

 Resulta satisfactorio llevarse sorpresas cuando uno sale de pajareo por el pueblo, ya que aunque la fauna local sea casi en cualquier época del año la misma, no sé encuentra fuera del rango de rarezas que uno puede llegar a esperar.

Tras tres años de observación minuciosa de los parques y jardines ecijanos, uno se da cuenta de muchas cosas, pero uno de los casos que siempre me llama la atención son las palomas torcaces.

Resulta y resalta que estos bichos de gran tamaño son palomas "campestres", es decir que guardan cierta relación en sangre con sus parientes más urbanizados como las palomas domésticas, solo que a estas les falta esa chispa y picardía que el resto posee para invadir y ocupar nuevos territorios.

No es de extrañar ya ver palomas comunes en las ciudades, al contrario, se han vuelto una plaga que azota severamente el patrimonio de los lugares donde habitan, sin embargo, desde hace unos seis años aprox. se comenzó la notificación de palomas torcaces en los parques y jardines de algunos lugares dispersos por las provincias de Córdoba y Sevilla, y más tarde, en el 2023 se notificó la existencia de palomas de esta clase criando con éxito dentro de los parques San Pablo y Lourdes, así como en la corta del río y el Merendero.

La veda de torcaces es una mala época, un mes en el que tanto ellas como sus congéneres, las europeas, están en severo peligro de ser cazadas por los humanos que tratan de trincar las para hacer caldo al pichón.

Por esto, las torcaces, más listas que el hambre se movilizaron hacia el interior de las ciudades, ya que son lugares a donde los cazadores armados con escopeta no llegan, de ahí su expansión.


Hoy hemos podido capturar este ejemplar en fotografías, para que la aprecien bien.


A pesar de ser palomas son mucho más limpias que el resto de palomas domésticas, anidan solo en complejos arbolados, y su alimentación hace que solo se limiten a zonas con esa disponibilidad por lo que el riesgo de una nueva invasión queda bastante lejos, además desplazan a las palomas comunes.

Y así como ellas se adaptarían tarde o temprano, la naturaleza siempre sabia, dotó a sus mejores cazadores para que estos aprendiesen las conductas de estas aves, y entraran a las ciudades a mantenerlas a raya.

Es el caso del Águila calzada, un águila de mediano tamaño, que desde el año 2023 comenzó a adentrarse en las inmensidades del pueblo para dar caza furtiva a aquellas que se alejaron de sus antiguos puestos de vigilia matutinos.

Y así hasta el día de hoy, donde se ha dejado fotografiar mientras justo, consumía una turca bajo sus tupidas patas, a la sombra de un viejo pino seco.




Un hecho que deja mucho de lo que hablar, como un cazador se adapta a su presa, como aprende sus conductas, y como aprende rápidamente, que si ellas están dentro, más alimento para él.




Espero que os haya gustado, un saludo y nos vemos en una próxima entrada.

domingo, 5 de enero de 2025

Volvemos a la Puebla de los infantes parte 1

Aviso!!! Esta entrada estaba destinada a publicarse entera, pero el formato de blogger no me lo ha permitido ya que no se permitan más de 2000 caracteres de texto.


Que pasa chavales, hoy traigo la historia de la primera excursión del año 2025, esta vez, para comenzar el año con mucha fuerza, (y frío), nos regresamos a las memorias del año 20,24 y tomamos la nostalgia por nuestra mano, acabando así en el coche a las ocho, para regresar al sendero del pantano del Bembézar en la Puebla de los infantes una vez más, mala decisión porque cuando llegamos nos acompañaba la maravillosa imagen de -1º bajo cero, el campo helado y yo medio resfriado, (que por cierto mientras escribo esto me estoy recuperando de un catarro gordo).



Paloma torcaz,(Columba palomus), justo al comienzo como el año pasado

Bueno, comenzamos el sendero desde el mismo lugar que el año pasado, todo estaba igual, la maleza y las plantas quizás más crecidas pero como hace ya un año no puedo demostrarlo aunque es obvio.

La espesa bruma que cubría el pantano era tremenda, parecía casi algodón pegado a las orillas, pero se fue disipando según fue saliendo el sol.

Hay unas construcciones abandonadas al comienzo del sendero, de las cuales el año pasado no hablé porque no sabía su procedencia, pues ya me he enterado de que se tratan de construcciones para realizar casas hoteles ilegales, para crear pequeñas urbanizaciones en las cuales la policía intervino y acabaron con las obras, actualmente, estas deshabitadas casas parecen escenarios de escenas de terror, solas y bacías, casi como un cementerio.


Torreta en el comienzo de la urbanización


¡¡¡¡Pantanooooooooooo!!!!

Pasamos por las curvas donde anteriormente, el año pasado concretamente, habíamos visto el sapo atropellado momificado, esta vez no había nada, pero en la carretera de entrada, antes de llegar a la puebla, si que habíamos visto un mamífero atropellado, un gato o una marta por su tamaño quizás.


La sierra nos ofrece su aire.


Fotito de las colinas llenas de árboles

Aquí empieza el terror, pasas de curvas cerradas, a un camino "sospechosamente tranquilo", en el que comienzas a delirar mientras pasas por granjas de vacas retintas y ovejas, y alternas de bosque de chopos, encinas, etc... a eucaliptos, de esas cosas que nunca entenderé de los humanos a la hora de alterar el paisaje ofrecido por la sierra.

Por si alguien aún no se ha percatado, la meta de esta carrera es el dichoso pantano!!!


Cada día me cuesta más distinguir la rapaces como este ratonero de aquí abajo, de las palomas domésticas que se avistan en los tejados, no me podréis negar, que algunos ejemplares parecen culturistas con una sobredosis de proteínas del tamaño que me llevan.


Ratonero común en un poste de la luz


Verdecillo,(Serinus serinus)

Aquí terminó, por fin, la cuesta arriba, ahora empieza la cuesta abajo, otra subida, otra rampa otra...

Por aquí se pasa por un conjunto de pequeñas casas, preparadas para aguantar las basta sierra, desde donde ya se ve perfectamente la cola del pantano.

Después de todo el lío que se estaba armando por las cuestas, llegamos al coloso, una cuesta tan alta y empinada que ni los habitantes de la zona saben como se ha formado.

Arriba se encuentra un pequeño trozo de civilización, de gente que como a nosotros nos gustan los contratiempos en el campo, y pos aquí se instalan.


Imagen del camino


Gorrión sobre las placas solares


Herrerillo común,(Cyanistes caeruleus)

Hasta aquí la primera parte chavales, nos vemos en la segunda.