lunes, 2 de marzo de 2026

Una cita del pasado

Las cosas que habremos visto mi cámara y yo.

La observación y citado de la mano del hombre de las especies que se pueden ver en una zona concreta es crucial para el buen conocimiento de los peligros que puede correr dicho terreno, o sus posibles beneficios.

Hoy venimos a hablar de una de las aves de mi lista que aún no había tachado, una que hasta hace poco pensaba, sin saberlo, que se encontraba ya en mis fotografías, estoy hablando del tan sonado últimamente Apus affinis, o Vencejo moro para los amigos.

Colonizador insectívoro de pequeño tamaño proveniente de África, primo lejano del también conocido Vencejo cafre, los cuales forman el que a mí me gusta llamar "grupo de los culiblancos" que abarca las especies de Vencejos cuyo obispillo blanco resalta en el negro de su plumaje.

El Vencejo moro es una especie que debido al cambio Climático de ha extendido regularmente en los últimos años por nuestro país, cuando a partir del 2000 se propuso la teoría de la posible cria de la especie en la sierra de Cádiz.

La mayor característica de la especie, es su reducido tamaño comparable al de las golondrinas, su cola, muy recortada y redondeada y su notable obispillo similar al del avión común.

Para que os hagáis una idea, esta es una fotografía de un Vencejo común tomada en el pueblo.

Y está es la fotografía en cuestión, donde aparece el ejemplar 

El Vencejo moro es rarillo de ver en Sevilla y Córdoba, por eso la foto es un allazgo. La tomé hace cuatro años, en junio de 2022, cuando viajando por la sierra de villares, Córdoba, noté lo que me pareció un grupo de aviones comunes, rápidamente enfoqué a uno y le lancé la foto, sin saber que eran exactamente.

Unos días más tarde me acordé de la susodicha foto, y la busqué para revisarla, momento en el que me di cuenta que no sabía que clase de ave era, ¿Quizás un avión herido? ¿Un híbrido? No lo sabía pero lo que tampoco sabía, es que existía esta especie, solo conocía al Vencejo cafre.

Perdí su pista hace tres años, y más tarde, el año pasado, ya con el conocimiento me topé con ella. No ha sido hasta hace unos días que comparándola del todo logré identificar bien de que se trataba. Por lo visto ya había registrados varios avistamiento en la sierra de Córdoba, uno de ellos y el más reciente fue en 2025, pero este avistamiento fue mucho antes.

El Vencejo moro construye su propio nido hecho de pajas, plumas y masilla a base de saliva, sin embargo, se pueden dar casos de nido parasitismo como el Vencejo cafre, concretamente a las dáuricas y a los aviones como se ha visto en Cádiz.

Cerca de la zona donde se realizó, se localiza un territorio ocupado por una pareja de dáuricas que cambia de nido constantemente, y justo el año previo habían estado anidando allí.

Este era el susodicho nido, construido en el 2021 y usado solo un año, en las casetas de alrededor hay una gran cantidad de marcas de antiguas anidaciones de la misma especie, aunque no hay pruebas de parasitismo por cafres o moros.

Nido anterior

Aquí la pareja al lado de una de comunes que también anidaban allí.

Así se encuentra el nido y sus alrededores actualmente, marcados por un paso del tiempo que no perdona, las dáuricas hasta el momento no han vuelto, otra prueba de lo tiquismiquis que son a la hora de anidar en lugares accesibles.


No tengo pruebas, pero me da que en algún nido cercano, esos Vencejos moros están criando escondidos de nuestros ojos, solo queda que los encuentre. Seguimos camperos, un saludo y hasta otra 

lunes, 23 de febrero de 2026

Lo que Aristóteles dijo, y lo que yo entendí

 ¿Qué pasa chavales? Cómo va la cosa.

Las Golondrinas están aquí gente, hace unas semanas después de que las últimas lluvias de Leonardo pasanaran, se comenzaron a ver por aquí, la primera cerca de mi escuela.

Pero claro, cada año llegan antes... hace muchos años un filósofo llamado Aristóteles, sabio discípulo de Platón dijo su máxima: " una golondrina no hace primavera" que tras muchos años de pasar de boca de vecino en boca de vecino, paso a ser el mítico refrán: "una golondrina no hace verano" 

Y claro ¿qué tiene que ver esto con el tema en cuestión? Pues la verdad no lo sé, me monto mis paranoias en la cabeza cuando estoy estresado y el pasado día se me pasó por la mente que quizás esté dicho pupular nació, a parte de como metáfora, por el claro adelantó en la llegada de esta especie que se puede ver esporádicamente incluso en invierno.

No soy un negacionista del cambio climático, pero claramente se puede ver que no hace falta un cambio en el clima para que estas aves lleguen más temprano o tarde de lo habitual.

Hace poco nos llegaron también los primillas del Carmen, un macho y lo que parece ser una hembra, que también han tardado lo suyo.

Las recién llegadas son todas Golondrinas comunes, y algunos aviones que aún están de llegada, así como los primillas. Ya se va notando un cambio en el ambiente, que aunque haga frío todavía, ya se nota el acercamiento de la siguiente estación, la primavera.


Pero aquí seguimos esperando a que ya llegue el resto, y mis amigas las dauricas a las que ya les tengo una entrada preparada.

Mira que bonitas ellas

Un saludo y hasta otra.

viernes, 13 de febrero de 2026

Lo que Leonardo ha dejado

 Casi un mes sin poder ver la luz del sol es en resumidas cuentas, lo que la borrasca Leonardo, ha dejado mientras pasaba por nuestro. Un paso que no solo ha traído miedo e incertidumbre, sino también la perdida de lo material y lo humano en un mismo plano.

Calles inundadas, agua rezumando sin control de cada losa y una casi inundación es el escenario que Leonardo ha dejado en nuestros días por aquí por Écija, siendo así de los pocos lugares que, a pesar de los vientos de más de 80km/h, las constantes lluvias y granizadas, y de que el río se hubiera desbordado de nos ser porque les dio

para limpiar algo el cauce antes de la tempestad, (para que luego DIGAN que fue una pésima idea), no sé a cobrado demasiadas pérdidas, tanto económicas como humanas).

Estuvimos en alerta naranja y amarilla más de cuatro días seguidos, en los que el aire y el agua eran los protagonistas constantes.

Tremendo como subió el río en una noche, y aquí ya está más bajo

Nos hemos librado de una buena porque a fin de cuentas, esto es un valle, y quieras que no eso trae tanto pros como contras, uno de ellos es que normalmente el agua aquí se reniega a caer en grandes períodos de tiempo, por lo que estoy es básicamente por lo que no nos hemos inundado, porque el río ha tenido una crecida que no se veía desde hace décadas.

El pasado día apareció la primera golondrina, signo de que la primavera se acerca, esperemos que empiece al menos con el pie derecho. Por mi parte estoy bien, y no nos ha pasado nada, pero ahí fuera habrá un montón de personas que no compartan está situación, por eso os digo, muchas suerte y fé para todos.

Una comparativa. Este es el día 10 de febrero de este año.

Y este era el 10 de febrero del pasado año. Nótese la diferencia.

Esperamos veros en la próxima entrada.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Vayamos a cambiar las cajas

 ¿Cómo estamos todos aquí? 

Hacía ya tiempo gente que no subía una entrada LARGA de este calibre, al igual que hacía tiempo que no teníamos marcha con las cajas, desde la pasada vez en Palma del río concretamente.

Hoy tocaba ya retomar la acción de limpieza y rectificado del patrimonio Ecijano, que hacía casi un año que no se tocaba nada. Desde el anillamiento aquí el pasado año, la iglesia de Santa María, la cual hemos visitado en esta ocasión sigue sorprendiendo.

Siete cajas han sido las elegidas, y el segundo cuerpo su sostén. Está siendo abrumadora la temporada presente, estamos trabajando en muchos flancos y sin embargo continuamos progresando día a día.

Ya llevamos colocadas en dos torres de aquí, más las de palma del río y el resto de lugares, verás tú luego para anillar.


Me sorprendió que nada más abrir la puerta, las palomas del arco de la entrada se metieron a la repisa de madera adornada del interior tras la entrada principal. Tenían frío las muy graciosas, así dejan la entrada, pues normal.

Bueno, como siempre lo primero es subir arriba, Santa María no es precisamente chica, es amplia y aunque no lo parezca está casi siempre bastante limpia porque por alguna razón los palomos no usan la torre para anidar en su interior como si pasa en otras.


Sin embargo si estado, aunque me duela decirlo es bastante lamentable, ya que por desgracia se cae a cachos, nada que una buena restauración no pueda arreglar, pero se ve que por el momento no está pensada.


Las cajas se encuentra en el segundo cuerpo de campanas, mal dicho porque este sólo tiene la matraca. 
Hacía un montón de aire así que tocaba llevar la chaqueta hasta el cuello.


Aquí las antiguas guerreras, que ya llevan desde 2021, osea unos cinco años aproximadamente y las cuales el año pasado ya le notamos algunos desperfectos, pero son las que mejor han aguantado.  


Aquí de paso hice una revisión a la caja que construimos haciendo una chapuza porque fue ocupada por una pareja que seguro que es masoca, y metimos ahí los pollos para que los terminaran de criar a salvo.

Para nuestra sorpresa sí, los pollos terminaron de ser criados y se fueron.


Aquí una muestra de que los cernícalos si terminaron de criar los pollos del nido que se destruyó y calló hacia las barandas. También es una muestra del instinto maternal de estos bichos.


Que bonita está foto.


Comenzamos con la obra, aquí las cajas nuevas van a ser cajas típicas pintadas de forma simple y ya, porque ya una vez estabilizada la bandada no es necesario tanto camuflaje.


Aquí un ejemplo de lo buenos controladores que son dentro de las zonas de caza que escogen, tres de las cajas estaban llenas de presas momificadas que los primillas no consumieron por su abundancia. Entre estas presas había topillos, ratones de campo, saltamontes y salamanquesas.


Otra de las cajas con despensa, está con gran cantidad de saltamontes y élitros de escarabajos variados.


Aquí nuestro compañero Luis, aportando arena a una de las cajas recién colocada.


He aquí el remplazo de la caja para cernícalos masocas, esta se podría decir que es a prueba de pajaricidios jiji


Y aquí otro de los nuestros, José María, encargándose de otra de ellas




Algunas van un poco más para el exterior.


También reutilizamos la arena de las cajas anteriores, porque les gusta utilizar de nuevo el sustrato anterior que resulta ser una manta de egagrópilas suaves donde se les facilita poner los huevos, por ello reutilizamos una parte de la arena curada y una parte de arena nueva.


Y ya terminamos recogiendo y podando un poco todos los jaramagos crecidos arriba para quitar los excesos y que no estorben, así de paso limpiamos.



Esperamos que os haya gustado, un saludo y hasta una próxima entrada.