jueves, 19 de marzo de 2026

El agua en la sierra de los villares

La posesión de agua en estado líquido es un componente esencial que produjo hace eones que la tierra fuese capaz de albergar vida tal y como la conocemos, y tal como era antes.

El agua ya estaba aquí mucho antes que nosotros y seguirá estando cuando ya no estemos, pero aun así no vemos su importancia.

¿Qué pasa chavales, cómo va todo? Tiempo sin aparecer por aquí eh? Parecía ya que había dejado de lado esta sección, para dedicarme a un trabajo que no me guste y cuyo único sustento sea alimentar a mi gato que no ha vuelto ni en tres días,(vaya escenario imaginario más pesimista jajaj), me imagino con gusto las teorías de los conspiranoicos.

En realidad, me he dado un pequeño descanso para centrarme más en los estudios pero ya estoy de regreso. 

A veces nos olvidamos de este componente esencial para la vida, presente desde el inicio de los tiempos y que provocó la evolución de lo que hoy nos compone y que podemos llamar células. El agua es un componente casi exclusivo de nuestro planeta, que gracias a qué se encuentra en sus tres estados dentro de la atmósfera ( sólido, liquido y gaseoso) podemos estar vivos.

Sinceramente, muchas personas son conscientes de que a día de hoy los espacios naturales protegidos son necesarios para que el platena no se vaya un poco a la otra parte de la luz, es decir a la oscuridad, y por ende no casquemos, la verdad me ha quedado muy resumido el tema. Pero otras muchas siguen sin ver si importancia, por ello, hoy hablaremos sobre ésta.

El agua es un componente que con el tiempo adapta y moldea el entorno, terraformando sus alrededores y convirtiéndolo poco a poco. La sierra no sé libra de esto, y gracias a las últimas lluvias el estallido de la fauna se ha dado de notar.

Especies singulares que nunca antes habíamos visto aquí han salido a la luz. Especies que vienen y van con los charcos, como está Ranita meridional que caminaba cerca de una de las lagunillas.


Ranita meridional, (Hyla meridionalis)


Hay que admitir que el mundo sigue, y aún así seguimos sin notar el agua a nuestro alrededor fluyendo.



Dentro de cada paisaje se encuentra una parte de ella.




Un arrendajo euroasiático que pasaba por allí, las aves están entrando en el tanatorio deseado celo.


También este bonito macho de Pinzón vulgar, que estuvo cantando frente a nosotros un rato


Los riachuelos están hasta arriba de agua 


En muchos de estos charcos de entretiempo crian los sapos, cuyos hijos, los renacuajos, nadan ya libremente antes de transformarse por completo en sus padres, sapos adultos.


Miles y miles amontonados 





Y aún se seguirá llenando más 


Porque el ciclo del agua seguirá y seguirá aunque nosotros no estemos al pendiente de ella, porque la naturaleza es mucho más potente que nuestro entendimiento, y al igual que ella volveremos.

Estamos de vuelta camperos. Un saludo y nos vemos en una próxima entrada.

lunes, 2 de marzo de 2026

Una cita del pasado

Las cosas que habremos visto mi cámara y yo.

La observación y citado de la mano del hombre de las especies que se pueden ver en una zona concreta es crucial para el buen conocimiento de los peligros que puede correr dicho terreno, o sus posibles beneficios.

Hoy venimos a hablar de una de las aves de mi lista que aún no había tachado, una que hasta hace poco pensaba, sin saberlo, que se encontraba ya en mis fotografías, estoy hablando del tan sonado últimamente Apus affinis, o Vencejo moro para los amigos.

Colonizador insectívoro de pequeño tamaño proveniente de África, primo lejano del también conocido Vencejo cafre, los cuales forman el que a mí me gusta llamar "grupo de los culiblancos" que abarca las especies de Vencejos cuyo obispillo blanco resalta en el negro de su plumaje.

El Vencejo moro es una especie que debido al cambio Climático de ha extendido regularmente en los últimos años por nuestro país, cuando a partir del 2000 se propuso la teoría de la posible cria de la especie en la sierra de Cádiz.

La mayor característica de la especie, es su reducido tamaño comparable al de las golondrinas, su cola, muy recortada y redondeada y su notable obispillo similar al del avión común.

Para que os hagáis una idea, esta es una fotografía de un Vencejo común tomada en el pueblo.

Y está es la fotografía en cuestión, donde aparece el ejemplar 

El Vencejo moro es rarillo de ver en Sevilla y Córdoba, por eso la foto es un allazgo. La tomé hace cuatro años, en junio de 2022, cuando viajando por la sierra de villares, Córdoba, noté lo que me pareció un grupo de aviones comunes, rápidamente enfoqué a uno y le lancé la foto, sin saber que eran exactamente.

Unos días más tarde me acordé de la susodicha foto, y la busqué para revisarla, momento en el que me di cuenta que no sabía que clase de ave era, ¿Quizás un avión herido? ¿Un híbrido? No lo sabía pero lo que tampoco sabía, es que existía esta especie, solo conocía al Vencejo cafre.

Perdí su pista hace tres años, y más tarde, el año pasado, ya con el conocimiento me topé con ella. No ha sido hasta hace unos días que comparándola del todo logré identificar bien de que se trataba. Por lo visto ya había registrados varios avistamiento en la sierra de Córdoba, uno de ellos y el más reciente fue en 2025, pero este avistamiento fue mucho antes.

El Vencejo moro construye su propio nido hecho de pajas, plumas y masilla a base de saliva, sin embargo, se pueden dar casos de nido parasitismo como el Vencejo cafre, concretamente a las dáuricas y a los aviones como se ha visto en Cádiz.

Cerca de la zona donde se realizó, se localiza un territorio ocupado por una pareja de dáuricas que cambia de nido constantemente, y justo el año previo habían estado anidando allí.

Este era el susodicho nido, construido en el 2021 y usado solo un año, en las casetas de alrededor hay una gran cantidad de marcas de antiguas anidaciones de la misma especie, aunque no hay pruebas de parasitismo por cafres o moros.

Nido anterior

Aquí la pareja al lado de una de comunes que también anidaban allí.

Así se encuentra el nido y sus alrededores actualmente, marcados por un paso del tiempo que no perdona, las dáuricas hasta el momento no han vuelto, otra prueba de lo tiquismiquis que son a la hora de anidar en lugares accesibles.


No tengo pruebas, pero me da que en algún nido cercano, esos Vencejos moros están criando escondidos de nuestros ojos, solo queda que los encuentre. Seguimos camperos, un saludo y hasta otra 

lunes, 23 de febrero de 2026

Lo que Aristóteles dijo, y lo que yo entendí

 ¿Qué pasa chavales? Cómo va la cosa.

Las Golondrinas están aquí gente, hace unas semanas después de que las últimas lluvias de Leonardo pasanaran, se comenzaron a ver por aquí, la primera cerca de mi escuela.

Pero claro, cada año llegan antes... hace muchos años un filósofo llamado Aristóteles, sabio discípulo de Platón dijo su máxima: " una golondrina no hace primavera" que tras muchos años de pasar de boca de vecino en boca de vecino, paso a ser el mítico refrán: "una golondrina no hace verano" 

Y claro ¿qué tiene que ver esto con el tema en cuestión? Pues la verdad no lo sé, me monto mis paranoias en la cabeza cuando estoy estresado y el pasado día se me pasó por la mente que quizás esté dicho pupular nació, a parte de como metáfora, por el claro adelantó en la llegada de esta especie que se puede ver esporádicamente incluso en invierno.

No soy un negacionista del cambio climático, pero claramente se puede ver que no hace falta un cambio en el clima para que estas aves lleguen más temprano o tarde de lo habitual.

Hace poco nos llegaron también los primillas del Carmen, un macho y lo que parece ser una hembra, que también han tardado lo suyo.

Las recién llegadas son todas Golondrinas comunes, y algunos aviones que aún están de llegada, así como los primillas. Ya se va notando un cambio en el ambiente, que aunque haga frío todavía, ya se nota el acercamiento de la siguiente estación, la primavera.


Pero aquí seguimos esperando a que ya llegue el resto, y mis amigas las dauricas a las que ya les tengo una entrada preparada.

Mira que bonitas ellas

Un saludo y hasta otra.

viernes, 13 de febrero de 2026

Lo que Leonardo ha dejado

 Casi un mes sin poder ver la luz del sol es en resumidas cuentas, lo que la borrasca Leonardo, ha dejado mientras pasaba por nuestro. Un paso que no solo ha traído miedo e incertidumbre, sino también la perdida de lo material y lo humano en un mismo plano.

Calles inundadas, agua rezumando sin control de cada losa y una casi inundación es el escenario que Leonardo ha dejado en nuestros días por aquí por Écija, siendo así de los pocos lugares que, a pesar de los vientos de más de 80km/h, las constantes lluvias y granizadas, y de que el río se hubiera desbordado de nos ser porque les dio

para limpiar algo el cauce antes de la tempestad, (para que luego DIGAN que fue una pésima idea), no sé a cobrado demasiadas pérdidas, tanto económicas como humanas).

Estuvimos en alerta naranja y amarilla más de cuatro días seguidos, en los que el aire y el agua eran los protagonistas constantes.

Tremendo como subió el río en una noche, y aquí ya está más bajo

Nos hemos librado de una buena porque a fin de cuentas, esto es un valle, y quieras que no eso trae tanto pros como contras, uno de ellos es que normalmente el agua aquí se reniega a caer en grandes períodos de tiempo, por lo que estoy es básicamente por lo que no nos hemos inundado, porque el río ha tenido una crecida que no se veía desde hace décadas.

El pasado día apareció la primera golondrina, signo de que la primavera se acerca, esperemos que empiece al menos con el pie derecho. Por mi parte estoy bien, y no nos ha pasado nada, pero ahí fuera habrá un montón de personas que no compartan está situación, por eso os digo, muchas suerte y fé para todos.

Una comparativa. Este es el día 10 de febrero de este año.

Y este era el 10 de febrero del pasado año. Nótese la diferencia.

Esperamos veros en la próxima entrada.