jueves, 14 de mayo de 2026

Abejeros migrando en busca de abejas

 El pasado domingo, mientras regresábamos de la caminata matutina nos cruzamos de lleno con un numeroso grupo de aves que estaban sobrevolando la rotonda cerca de la plaza de toros, y como llevaba mi cámara instintivamente les tomé algunas fotos.

Resultó ser un avistamiento bastante raro, se trataba de un grupo de Halcones abejeros, (Pernis apivorus)

Los halcones abejeros son rapaces de mediano tamaño bastante curiosas, ya que como su nombre lo indica están especializados en cazar abejas, avispas y abejorros, así como sus pupas y larvas. Las plumas de la zona de alrededor de su pico son bastante duras y planas, lo que les permite protegerse de las picaduras de estos insectos, hecho el cuál los ha vuelto famosos en los últimos años ya que se ha demostrado que tienen alto impacto sobre las poblaciones de la Avispa asiática, hasta el punto de que algunos ejemplares han basado casi el 50% de su dieta en esta especie exótica e invasora, que ha colonizado gran parte de nuestro territorio.

Además, poseen picos muy finos con los que consumir desde orificios en los panal a las larvas y pupas, así como dedos reforzados con escamas pegadas y recias para evitar aguijonazos.




Los abejeros son migrantes que pasan el invierno en África, y que retornan por el mes de mayo hacia las zonas centro, este y norte de España para criar. En estos días los ejemplares aún continúan llegando, siempre en grandes bandos que colonizan a ratos los cielos del pueblo.





No sé con certeza si algún ejemplar cría por la campiña de Écija, ya que es raro verlos por aquí y hasta el momento desconozco citas hechas fuera de su periodo reproductor o migratorio, sin embargo resulta muy gratificante verlos cada año, más si se lleva la cámara.

Por desgracia y como muchas otras especies se le ha catalogado como "casi amenazado" ya en el libro rojo de las aves de España, sin embargo nunca se ha de perder del todo la esperanza.






Esperemos que le vaya muy bien, un saludo camperos y nos vemos en una próxima entrada.

jueves, 30 de abril de 2026

La red trófica de los charcos

 "Claro que sigue lloviendo" dice el vecino de la finca de al lado cuyo pastizal de trigo se ha convertido en un afamado pantanal donde las aves vienen a comer.

Pero esque ¿Cómo no va a ser así? Si esque esto es primavera, un día te hace calor, y al siguiente quizás hasta nieva. La primavera la sangre altera, pero bueno, ya fuera de los dichos populares de mi mente dichosa, es muy común los cambios bruscos de temperatura que hacen que la cosa se caliente o se enfríe, y así nos sigue lloviendo poco a poco, aún más este año.

El campo se nos llena poco, y los cultivos ya sembrados sirven de base perfecta para esto.


La masa de agua "mini continental" por así decirlo que tenemos en la tierra es poca, lagunas, humedales y afluentes, pero estos grandes charcos que se generan albergan su podía diversidad dentro de este nicho.

Aves como los Charranes y las cigüeñuelas ahora se alimentan y pasan sus días por aquí, aprovechando la comida que se les presta.



Otras aves, que no usan los charcos pero que si se encuentran cerca, son los Aguiluchos laguneros. Nos cruzamos con un ejemplar, un macho que flotaba en el aire en busca de algún avecilla despistada que cazar.




Los laguneros suelen criar entre las riberas de los humedales, donde construyen o usurpan un nido a ras del suelo, y donde más adelante saca a su familia.


El resto del camino no hay charcos, pero si verde, mucho verde que se extiende por todos lados y que nos envuelve.


Y entre todo este verde se encuentran otras aves más pequeñas que, no están en los charcos pero que también esperan a su turno en la cadena cerca y pacientemente. Pinzones, Carboneros y otros paseriformes nos siguen.



Un saludo camperos y nos vemos en una próxima entrada.

Seguimos con más pájaros!!!

domingo, 19 de abril de 2026

La locura de las flores

 ¿Qué pasa chavales, cómo va todo?

La primavera está aquí gente, y el campo hace últimamente galardón de esta estación poniendo muchi, pero que muchísimas flores por todos lados.

¿Que le pasa a la people con las flores? Es mi pregunta del momento, que digo, a la gente y a todos que parece que se les ha ido la olla con esto del momento, todo los años igual, ¿No me creéis? Pues aquí traigo las pruebas.

Hace una semana decidí meterme a caminar un rato por la corta del río que da al puente para ver cómo estaba el tema de las obras del río tras las inundaciones. Por parte de las obras bien, han dejado muy despejado el cauce.

Pero cuando me disponía a mirar el camino, seguía cerrado, así que decidí dar un rodeo y entonces fue cuando me encontré con la situación.

En las ruinas de la antigua fabrica de hielo, ya abandonada y casi demolida por el paso del tiempo, me encontré con estos dos. 


La pareja de Patos criollos saltando y haciendo alguna especie de parkour desconocido para nuestra estirpe, por los demolidos muros de la ruina.

Cosas más raras he visto en mi vida, pero esto, esto ya supera lo extraño, patos haciendo escalada y parkour, que estoy ahora un programa de la tele? Jiji.




Imagínatelo con esas patas planas intentar saltar y resbalar a la vez.

La primavera la sangre altera, dice el dicho, la experiencia y la sabiduría del menda (me echo muchas flores, quizás demasiadas jajaj)

El calorcito va llegando a la misma vez que el frío del invierno nos va dejando poco a poco, y se nota ya en el ambiente, todo patas arriba y endeudados con el mundo hasta el tuétano, fijate en los mirlos, ya con sus primeros retoños del año, rondando por ahí junto a los adultos que ya no pretenden trabajar más para alimentarlos.




Parece que todo este complot mundano gira en torno a las flores, dichosas flores!!! Cebo de engañabobos de la época, si sobrevives a ellas sobrevives a todo.






Se llena de flores cada metro cuadrado de campo, el Almendro, la Amapola, las Azucenas, también especies como los Jaramagos.

Y así como vienen las flores, viene el amor, la pareja, y pum! Ya está la golondrina echada en el nido, con cuatro o cinco huevos que más adelante les sucederá lo mismo que a los mirlos.


Y unos días después su vecina la Dáurica, ya está también emparejada y defendiendo el territorio.




Si esque te lo digo yo, que esto tiene que ver algo con las flores.

Un saludo a todos y nos vemos en una próxima entrada.

domingo, 12 de abril de 2026

Hay un intruso en mi casa que me observa

 Tres semanas duras de estudio han pasado. Tres semanas en las que mi poca frecuencia fuera de mis actividades que me obligan a no salir, o a salir poco de mi cueva, han atraído a algo que se mueve en silencio por las terrazas, algo que caza y que se alimenta aquí, algo que no vemos desde el verano.

Hace poco descubrimos que algo estaba pasando, algo venía e iba de un lado a otro por las noches sin percatarnos nosotros de su presencia, ni él de la nuestra.

Todo comenzó sutilmente, un ruido por las largas noches de febrero, algún excremento blanco como la nieve y eso no solo aquí, en todas las terrazas. Transcurrido el mes de marzo, más pruebas aún. Un día temprano casi se cruza con mi madre ya que este se encontraba en una esquina pero desgraciadamente logró esconderse antes de que ella lo viese, pero eso no quiere decir que no lo escuchara. 

A los dos o tres días, sobre las once de la noche encontré un buen rastro de una comilona, un desplumadero del intruso que como bien cazador que es le gusta hacerse de notar, y nos dejó a un gorrión macho aniquilado, o mejor dicho, loq ue quedaba de él.


Esa noche me apresuré a colocar mi cámara de fototrampeo, para ver si lo atrapábamos, pero no hubo suerte.




Lo único que quedaba, eran los ratros de plumas y algún excremento. 


Comenzó la busca y captura del intruso que ya había traspasado la línea, se estaba metiendo con el masoca equivo... digo digo, con el pajarero equivocado, ninguna nocturna se me ha resistido y esta tampoco. Comencé así su búsqueda, más o menos sencilla porque ya lo había visto antes por el barrio, así que sabía por dónde iba.
Como toda nocturna que se hace de notar, le gustan sus rinconcitos oscuros donde ponerse por la noche, ¿A qué? Te preguntarás. Pues a diferencia de nosotros que lo hacemos para la intimidad de un acto no muy honrado, (la mayoría, no todos), este bicho sólo lo usa para cazar, cazar cualquier cosa que comer.

Y como buena nocturna deja muchos rastros notorios, sus excrementos blancos como la nieve son la mayor pista de su presencia.


No tardé mucho más en encontrarlos, estaban en un parque a unos metros de distancia, así como en la calle paralela y otro parque más lejano.

Como es costumbre, los ejemplares marcan sus territorios con estos chapoteos, muy característicos, y justo estaban cerquísima del último lugar donde fue visto.




Solo faltaba planear el encuentro con mi observador, nada fácil porque al ser un lugar público y tener que ir de noche podía ser peligroso, y no me fiaba.

No tuve que moverme mucho cuando unas semanas más tarde, al pasar por el lugar por la tarde, el sonido de alarma de los mirlos me hizo mirar hacia arriba, y darme cuenta del 4x4 que tenía encima, observando como siempre.


Mi amigo el búho chico, que desde el año pasado comparto con el la discreta pasión por volver a verlo.





Estuvo allí un rato, hasta que los mirlos lo hartaron y se fue

Hasta el momento no he vuelto a saber de él, y que importa? Sólo espera el momento preciso para volver por aquí, y yo lo estaré esperando. Observando, como siempre 

Un saludo camperos y nos vemos en una próxima entrada.