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miércoles, 31 de diciembre de 2025

Milanos en la niebla

 ¿Qué se puede ver de camino a Villanueva? Te preguntarás al tiempo que lees este título, o quizás no. Es un sendero largo pero bonito el de ir a Villanueva, se hace más o menos en dos horas y sobretodo la vuelta resulta ser muy rápida. Por lo que en todo este sendero algo se podrá ver cierto? 

Nada más cierto mi querido espectador. 

¿Qué pasa chavales? Está semana hemos cumplido otro de los retos que nos ponemos para superar todos los años en las diferentes épocas del año, y eso que aún no ha llegado el 2026. Entre estos "retos tradición" como yo los llamo, hay varios, muchos de ellos están ya en el blog de forma indirecta, ya que subo lo visto en dichos senderos, un buen ejemplo sería la Puebla de los Infantes, la cuál hacemos en diciembre o enero, y que luego publico aquí, (dentro de poco, otra vez) Son cosas que a mí me gustan y me relajan.

Hoy traigo uno de esos retos, hacer el camino de la vía verde dirección Villanueva al completo. De unos nueve 14 km en total, este camino cruza Écija y alcanza las proximidades de Villanueva, una aldea que se encuentra a las afueras rodeado de campiña.

Por desgracia para nosotros y para muchos el frío era abrumador, y provocó una niebla espesa que ni tu mismo sabías donde estabas. 

Por ello las fotos a mostrar no son muy buenas, disculpas de antemano

El camino, pues como siempre, un camino común y corriente, ahora lleno de vida gracias al invierno que hace crecer las hierbas dormidas por el verano. A su alrededor los únicos que quedan con hojas son los pinos, eucaliptos y cipreses, el resto de su primos se han pelado por completo.

Casi no se vio el sol en un radio de más de tres horas, horas en las que la penumbra inundaba la estepa. Los riachuelos ahora han vuelto a tener agua después de casi tres años vacíos, esto porque la tierra está muy enfangadas por las tan seguidas lluvias, imposibilitando la absorción de más agua y provocando que esta se encharque.

Mariposa Almirante rojo (Vanessa atalanta)

Las especies también van cambiando, y en las primeras horas del alba lo más destacable ha sido encontrarnos un Ratonero común, un Mochuelo observándolo desde una ruina cercana, más adelante un vulgar y algo que no había visto antes, un dormidero de Milanos reales, del cual salieron casi veinte ejemplares que estaban reunidos en las ramas altas.

Ratonero común junto a las ruinas, asustando al mochuelillo de abajo

Mochuelo en las ruinas, observando al intruso

Intento de foto de un milano real saliendo de los árboles (digo intento porque no se ve un comino)

Un plumón de ala de uno de los Milanos que encontré en el camino

Ya para el final del sendero llegas a la tan ansiada Villanueva, donde te espera el también deseado mollete con jamón, dos cosas que son meta a alcanzar si te propones este sendero, y que son obligatorias si después quieres volver jiji.

Cernícalo vulgar en un poste cercano

Garza real en pleno vuelo cruzando el sendero

Fíjate el frío que hacía que las pestañas se te congelaban por el agua de la niebla, era una locura

El final del recorrido tras la merecida parada en el bar para desayunar ha sido igual. Nada fuera de lo común, a parte del avistamiento de un Gorrión moruno y el comienzo de la aparición de la Oruga del prado.

Espero que os haya gustado la entrada, estoy retomando un poco los marcajes que tenía antaño a comienzos del blog por recordar buenos tiempos ya lejanos, 2023 cada vez me queda más lejos. 

Con esta hacemos la entrada 68 del 2025 que ha cuadrado en número con el año pasado, con incidencias curiosas. Espero que el 2026 entre en condiciones. Un saludo y nos vemos en la próxima entrada.

Feliz año nuevo a todos!!!!

martes, 29 de julio de 2025

Aguiluchos, conejos y alcaudones

 Buenas a todos, el pasado día estuvimos andurreando un rato por la zona de la vía verde de Écija, dirección Villanueva.

Hicimos el camino largo, que pasa por el conocido aquí como el cortijo de los mochuelos, baja y cruza por un grupo de eucalipto y rode el cerro donde se encuentra el polígono industrial, para después regresar.

Era evidente que con el calor y la cámara a cuestas no íbamos a llegar a Villanueva, pero bueno, aquí dejo lo que pudimos observar.

Al llegar a la parte de arriba del camino, nos topamos con un camino seco y amarillento, muy amarillento ya que la mayoría de plantas se han secado por la calor, además la proliferación de insectos ha hecho que multitud de moscas y mosquitos no nos dejasen tranquilos ni un momento, así que el paso fue ligero.

Para cuando llegamos al cortijo de los mochuelos, ya habíamos hecho medio camino, camino en el que no nos topamos con da, algunas Cogujadas y Alondras pero nada fuera de lo común.

Llegando al cortijo decidí echar un vistazo con la cámara para intentar localizar algún Mochuelo, tal fue mi sorpresa que justo en ese momento un de ellos saltó al tejado, y unos minutos después otro.


 Un Girasol muy feliz por el peso que le han quitado de esas pipas jiji

Ya al pasar del cortijo notamos otro momento de calma hasta llegar casi a los eucaliptos, nada fuera de lo común salvo unas cuantas Carracas europeas, las cuales ya habíamos visto anteriormente en el cortijo junto a los Mochuelos y algún vulgar que se vino a los postes de luz para cazar, y que más tarde mi menda acabó por espantarlo.


Carraca europea


Nubes de tormenta se nos echaron encima, y claro, la incertidumbre de si te va a llover es mucha, sobretodo y aún peor cuando sabes que tu bolsa de la cámara tiene un chubasquero, y no sabes dónde, aunque resultó que al final no llovió nada.

Al llegar a los eucaliptos notamos a un ejemplar de conejo sobre el cerro muy muy quieto, casi inmóvil.


Conejo común, (Oryctolagus cuniculus), parecía que había visto algo que no le gustó un pelo


Comportamiento que suelen tener las especies cuando detectan algún peligro cerca, sin embargo nunca detecté nada por la zona, ni si quiera tras echar un ojo con la cámara, por lo que no sé con certeza que le pasó.


Más adelante noté en un viejo eucalipto seco varios pollos de Alcaudón común, volantones que a pesar de lo emplumados que estaban aún llamaban a los padres 


Alcaudón común joven


(Lanius senator)

Continuamos nuestro viaje hasta volver para llegar al fresquito del aire acondicionado y el sofá, lo más notorio fue la cantidad de Golondrinas comunes que había en la zona, y también los conejos, que no parecían tenernos mucho miedo y pasaban a su bola por el lugar.

Más adelante por la zona del polígono industrial localizo este ejemplar de Aguilucho cenizo joven, mientras oteaba el suelo en busca de presas y asustaba a los estorninos.


Aguilucho cenizo joven


A la vuelta, volví a localizar a uno de los ejemplares de Alcaudón sobre un árbol de Paraíso


Y de postre, un vulgar haciendo cernidos

Eso ha sido todo por hoy camperos, un saludo y hasta otra.

jueves, 3 de julio de 2025

Anillamiento científico del Cernícalo Primilla 3° parte

 Volvió a pasar jijiji.

Que pasa chavales, cómo va todo???

Volvemos por fin con la última entrada y definitiva, del anillamiento científico del Cernícalo primilla 2025 con GREFA, finalizando así esta temporada.

Como dije en la primera entrada, la iglesia sin nombre que anillamos al comienzo de la aventura no era la única en la que se suponía que se realizaría el anillamiento, tal y como el año pasado. No, este año se nos han sumado a la lista otras dos iglesias muy reconocidas y que ahora forman parte del conjunto.

Deciros de primeras que son cuatro iglesias las restantes que no había mencionado antes, siendo Santa Cruz la más reciente, tras haber colocado las cajas este mes de febrero, (ver),  le sigue Santo Domingo y San Gil, (ver), donde las colocamos el año pasado, y por último, la más antigua Santa María, desde el lejano 2021.

Y siendo la más antigua, será también la merecedora del premio por ser el primer año que la ocupan cuatro parejas de la especie. El panorama fue incierto en este lugar desde 2021, debido principalmente a que la torre posee en uno de sus ventanucos una pareja de vulgares con muy malas pulgas que no dejaba entrar a ningún ejemplar, sin embargo este año nos ha tocado la lotería y cuatro parejas han sorteado a los vulgares y se han instalado con éxito. 

Sin embargo, a pesar de todas las buenas noticias que ha traído el 2025, no todo ha sido color de rosa, y la iglesia de Santa Cruz y Santo Domingo no han sido ocupadas, panorama que no nos preocupa en Santa Cruz ya que es el primer año que están allí, sin embargo mosquea un poco más por Santo Domingo, en la cuál los primillas han decidido mejor anidar de forma natural en los mechinales de la torre.


Bueno que me enrollo, como siempre a las nueve en la iglesia, subimos hasta el primer cuerpo donde, en vez de una puerta o puertezuela, encontramos una malla de red atada con bridas, las cuales tuvimos que cortar con una navaja, y en el proceso nuestro colaborador se cortó, pero eso no nos echó atrás.

Nada más llegar, de la nada una de nuestras compañeras pegó un salto tras que un halconcito saliera corriendo desde la parte trasera de una columna, un pequeño primilla algo emplumado pero todavía con plumón, estaba algo delgadito, por lo que se debió tirar uno o dos días antes.


Ahora tocaba cogerlo, nada fácil porque... ¿Cómo es posible que un bichito ni adulto, corra más que nosotros?, no sé.

Pero estuvimos tres minutos para poder cogerlo, y al final hirió a otro colaborador, empezamos bien.


Subimos al segundo cuerpo, se accede por una pequeñas y estrechísimas escaleras de caracol, donde los tablones estaban rotos y sueltos, y los escalones desconchados. Un arreglo no le vendría mal.

Llegamos arriba y por fin se divisaban las cajas, tematizadas y preciosas, aunque algunas estaban bastante tocadillas por las últimas ciclogénesis que estamos teniendo por el calor, el aire y los granizos. Había cuatro cajas ocupadas en un espacio abierto, con bastante pastizal debido a la poca limpieza que tiene la torre. En las cajas ocupadas sacamos un total de 13 pollos, siendo anillados 6, porque el resto estaban muy pequeños. 


Aquí la caja de donde procede el primilla que encontramos al principio, lo pudimos saber gracias a la edad del pollo que había tanto fuera como dentro de dicha caja. Lo hemos denominado como: el Escapista. La caja estaba algo dañada por el aire, quizás motivo por el que se tiró, (más adelante se sabrá que no fue así).

En dos de las cajas, nos encontramos pollos muy pequeños, hasta tal punto que los padres entraban a darles de comer allí con nosotros, intentando echarnos en el camino. Uno de ellos hasta nos tiró un ratón.


Y en esta de aquí, pues resulta que nuestro colaborador estuvo mirando, no vaya a ser que nos dejemos alguna por error, notamos una caja destrozada que se había caído por el aire, y al mirar, encontramos tres pollos y un huevo huero. Escoger una caja bien colocada era mucho pedir para esta pareja, que construyó su vida en una caja nido reventada que había dejado un hueco entre ella y los barrotes de la iglesia.

Actuamos rápidamente, y metimos a estos animales en una caja bien hecha, para montar el cuchitril de caja algo mejor, así evitamos que se tiren. Después los devolvimos.



Así quedó el cuchitril.


Cogiendo al hermano del Escapista


Mira que cosa más bonita


Aquí anillando al Escapista y su hermano


No me mires así, que el anillo no es de boda jiji


Al subir los pollos, terminamos de montar el cuchitril poniendo piedras para evitar que se mueva con el aire.

Y ya llegamos a la iglesia de San Gil, última de la velada y donde sólo ha criado una pareja, que bueno, no es mucho pero está genial sabiendo que en su compañera, Santo Domingo, no ha criado ninguna.
Nada más llegar nos cruzamos con esta.


La vecina Paqui... jiji


Días después, nos dijeron que alguno del grupo, había recogido un par de pollos, uno de ellos era de Santa María, el Escapista había vuelto a tirarse de la torre, esta vez con éxito, y el otro no se sabe de donde concretamente, pero sí de la zona de Santo Domingo, sin embargo estaba infectado de tricomonas y no sobrevivió.

Y bueno, la entrada acabaría aquí, de no ser porque el otro día estuvimos otra vez en Tejadilla para terminar de anillar los diez pollos que se quedaron pendientes. Cuando llegamos al primillar me dijeron que me diera una vuelta por los alrededores por si alguno de los bichitos se había tirado, y efectivamente, había un primilla tirado en el suelo, con fuerza e hiperventilado, se trataba nada más y nada menos que el dichoso Escapista, que otra vez se había vuelto a tirar.

Para que no se vuelva a tirar, lo introducimos en el Hacking y allí se quedará hasta que pueda volar.
Los demás pollos eran muy peques.


Además, terminamos de revisar los pollos del Hacking, y el pollo de mochuelo.


Que grandecito está

Eso ha sido todo por hoy, un saludo gente y nos vemos en una próxima entrada