Mostrando entradas con la etiqueta Amapola roja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amapola roja. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2026

Un signo de nuestros campos


Esto que veis en pantalla es una Amapola roja, también conocida como amapola silvestre o simplemente amapola.

Se trata de una planta herbácea, muy famosa por el color rojo escarlata intenso que tienen su flores, y porque es la familiar más cercana a su hermana la Amapola adormidera, que posee en su centro amplias cualidades calmantes y anestesiantes bastante potentes, y de cuyas cápsulas inmaduras se obtiene el opio, y del cual se extraen otros derivados como la morfina, una droga con efectos relajantes usada para tratar dolores fuertes en medicina.

La Amapola ha acompañado a la especie humana prácticamente desde que se inventaron los cultivos, y se convirtió en una hierba común en los campos.


Pero hace unos años atrás se volvió difícil ver flores de amapola por el campo, hasta el punto que llegaron casi a desaparecer en muchos lugares, y todo como siempre era culpa de nuestros hábitos.

Las amapolas son plantas emparentadas digámoslo así, con las malas hierbas, y claro, las malas hierbas estorban para los cultivos como una mosca en una habitación, para ellas usamos herbicidas.

El uso de semillas más limpias, los constantes herbicidas, la fertilización en masa que luego se filtra y llega a los arrollos, eran la causa de su desaparición, y de la que ahora, parece ser, se han tomado medidas o ya no rentan, porque se las está volviendo a ver. O quizás es porque algunas cepas de amapolas se están volviendo resistentes, como las bacterias. Sólo el tiempo lo dirá.




Casi con millones de años de evolución desde los primeros eucariontes, hasta las pulidísimas células eucariotas de tipo animal separadas de las vegetales, tenemos al Aguilucho cenizo (Circus pygargus).

Un ave endémica de nuestros campos, que comparte ecosistema con la amapola y que se caracteriza por su esbelta silueta, en la cual se encuentran unas alas muy largas en relación a su cuerpo, con las que tiene la capacidad de planear casi sin esfuerzo. 


Los aguiluchos cenizos están catalogados como aves vulnerables, donde la más mínima molestia puede suponer la decaída final de la especie, y que esta pase a estar en peligro de extinción. Como muchas otras especies el aguilucho sufre de multitud de factores, como la pérdida del habitad, el abandono de los usos laborales antiguos, y el cambio climático.


Son aves altamente arraigadas a anidar entre los pastizales estivales como el trigo y la cebada, lo que causa que la recogida temprana de estos cereales suponga la destrucción y aniquilación de su ninada, e incluso de las hembras que se encuentren incubando.


Para que las dos especies sobrevivan como siempre lo han hecho, basta con adoptar hábitos como los que antes permitían que ambas viviesen como de costumbre. Pero cada día es más difícil porque la ganadería o la agricultura no son trabajos baratos y francamente muchas veces es prácticamente imposible. 

Este año las cosas van complicadas.


Esperemos que todo mejore y prospere.
Un saludo y nos vemos en una próxima entrada.