jueves, 3 de septiembre de 2026

De viaje a Ronda y alrededores parte 1

 ¡¡Saludos camperos!! ¿Cómo va la cosa? Buenas noticias gente, hemos aumentado la zona para pajarear camperos.

Resulta y resalta que desde hace un año no vamos a la Puebla de los infantes a caminar, de hecho este año no ha habido entrada sobre el tema debido a eso mismo. La Puebla para nosotros es mejor estar en invierno porque viva el frío y fuera el calor que te deja más tieso que un garbanzo sin cocer, por ello decidimos abortar la misión ya que se nos fue la pinza con el curso y la fecha.

Hace poco salió el tema de ir por ahí un día, por hacer algo. Yo no soy alguien de salir por ahí en verano, principalmente (me van a funar por esto) porque la playa me gusta pero me aburre pasado un rato, no soy un hiperactivo pero aún así si no me muevo en un periodo de tiempo, mi cerebro me hace la matación, por eso prefiero la sierra, que también cansa con esta calor, la CULPA de la CALOR.

Así que por hazares del destino acabamos en Ronda. Yo la verdad que no conocía Ronda, mi padre va de vez en cuando para ver los "101 kilómetros de Ronda" pero a mí nunca me llevaba porque... no sé la verdad 😅

Ha sido la primera vez que he ido, y la verdad que por mí me iba a vivir allí jiji.

El sitio precioso, la sierra una maravilla y el clima como tres veces mejor que aquí en este valle mío.


Nos pateamos andando media sierra y media ciudad en un día, haciendo parte del recorrido que hacen los corredores durante la carrera, así que hoy venimos a relataros tremendo viaje, (llevaba sin añadir algo a la etiqueta de "viajes y excursiones" casi un año XD)

El viaje comenzó temprano, obvio para quitarnos de que nos encontrase el sol, que muy bueno, bonito, útil... pero hijo que calor da.

El recorrido que hicimos primero no fue como tal en Ronda, sino en los caminos del pueblo de Benaoján, para hacer el recorrido que va desde el pueblo hacia la famosa Cueva del Gato, un monumento natural emblemático de toda Andalucía.

Benaoján está aproximadamente a 15 kilómetros de Ronda, ahí la data. El recorrido de campo se encuentra dentro de la sierra de Grazalema. Comienzas saliendo esde el pueblo por un puente que ya cruza directamente por el río Guadares, que brota y cruza la propia cueva.






Un punto en contra de este sendero es que como siempre parece costumbre que los dueños de perros saquen al comienzo de los senderos a los caminos y no recogen sus restos porque "esto es campo" pos chico que quieres que te diga, quita belleza al paisaje pero bueno.


Creo que esta flor es o buganvilla, o una adelfa, pero no estoy seguro 


Preciosa el agua del río, muy cristalina y fría, , y cuanto más para adentro mejor. Viva lo frío que a pesar de que eran las nueve y algo de la mañana ya empezaba la calor, y eso que la máxima del día fueron sólo 30 grados el sol picaba. Las aguas de este río llegan a parar a mezclarse con las del Guadiaro justo después de salir de la cueva, que es el que veis en las imágenes y que cruza Málaga y Cádiz.

Nada más entrar en el camino nos sorprende la especie estrella del día, el bonito y escurridizo avión roquero. Este avión se comporta como residente en Iberia, además que gusta de lugares rocosos, cañones o acantilados para anidar, por lo que en Écija complicado de ver, ya que el punto más cercano es la sierra de Hornachuelos de Córdoba. Cuesta bastante fotografiarlos con cámaras en las que se enfoque mirando la pantalla, por lo menos para mí.



Continuando con el camino, pos un camino a la vera del río, simplemente bonito porque las riberas siempre son excepcionalmente verdes por la cantidad de agua, que no sé si aquí pasa pero allí en Écija cuando dice a hacer calor va la cosa super seca, sin embargo este año parece ser la excepción en todas partes. Un gustazo escuchar el agua correr y los pájaros moverse que ya iba haciendo falta salir de mi cueva personal, allí ya hay hasta murciélagos jaja. Aparecieron varios bandos más de aviones roqueros y algunos comunes por los árboles.

Sería este mi día de obtener buenas fotos de los roqueros? Sorpresa sorpresa.

Siguiendo, más adelante pasas por tramos muy tupidos tras unas casas, que luego dan a claros más amplios donde se pueden ver las pálidas peñas perfectamente y todo lo que vuela, que para este momento ya había alguna cosa, ahora hablamos de eso. Más adelante nos topamos con un puente que hacía de paso elevado para que la carretera cruce, momentito de sombra. 

Se oía también por la zona cantar algunos cuervos en las peñas altas.


Esta salamanquesa era tan grande como mi mano, palabrita de bribón


Todo puente que se presta está, estará o estuvo habitado por nuestras dáuricas, (aunque este tenía alguna viga tocadilla pero les sirve a las aves)


Entre las paseriformes más comunes encontramos carboneros, lavanderas y sobre todo estos pequeños, los Pinzones vulgares se volvieron una compañía abundante por todo el camino.


Por el lado de los bichos que vuelan, había una barbaridad de aves rapaces sobrevolando la peña que teníamos en frente. Fueron varias las especies registradas, las más comunes y que nos acompañaron durante todo el viaje, las águilas calzadas, de las cuáles distinguimos cuatro ejemplares en estos riscos, uno más adelante cerca del acueducto y más que os iré contando, pero en esencia fue la especie más recogida durante el sendero, sobre todo nos llamó la atención un ejemplar de morfo oscuro, muy muy oscuro que sobrevolaba junto a un morfo claro muy blanco, el yin y el Yan prácticamente.

Junto a estas también en las peñas se dejó ver un ejemplar de águila culebrera, posada en lo que parecía una encina pero no estoy muy seguro. Estaba más bajo que las calzadas y de vez en cuando cantaba, supongo que para echarlas.




Aquí se nota perfectamente en la fotografía el morfo claro del águila calzada




Aquí una garza real que nos sorprendió en el río a escasos metros de una zona arenosa donde la misma arena tapaba el ruido del caminar, y por ello no nos detectó. El río también tenía mucha vida, multitud de plantas en las riberas junto al arbolado disperso que tiene parte del sendero.


Aquí fotos del ejemplar de culebrera dicho anteriormente. No me preguntéis que no sé ni la edad ni el sexo, hasta ahí no llego ni yo ni mi cámara. Otro bicho que llevaba sin ver desde otoño del 2024 al 2025, no sé, estarán de capa caída 



También un rato después, ya entrada la calor comenzó el paso de los gigantes alados, los buitres Leonados no son nada nuevo pero siempre será un gusto volverlos a ver por ahí. En este caso, en este sendero no hubo muchos, algunos dispersos pero nada más. Será en otros momentos cuando se vean más. Adelante con las imágenes.




Todavía llevábamos a las calzadas detrás de nosotros, seguían en pareja y volando a gran altura.


Ya acercándonos a la cueva, me percaté que en el camino se nos coló en una foto un vencejo bastante grande y con la panza clara como la espuma. Efectivamente había en el lugar una pequeña bandada de vencejo real, a la cuál le pudimos sacar algunas fotos (mejores que la de aquí abajo) que podréis ver más adelante.

Para este momento ya estábamos cruzando el puente que separa ambos caminos para llegar a la cueva del Gato. Cruzando llegas a tremendo laguito natural, con el agua super cristalina, pero a horrores, que locura.

Una preciosidad que nunca había visto, que disfrute, y además a la sombra de los eucaliptos, mismos que no ME DEJABAN VER LOS VENCEJOS pero bueno, se lo dejo pasar porque dieron mucha sombrita.


Mira que bonito los VENCEJOS!!! Luego hay mejores fotos.


Curiosísimo los aviones roqueros y el genio que tienen, había una bandada justo encima del claro y allí mismo pudimos ver algunos ejemplares de pelea en pleno vuelo.

Aprovecho para recordar que la mayoría de aves, en especial estos tipos tienden a hacer sus peleas en pleno vuelo porque no están adaptadas para posarse y continuar con la lucha, un ejemplo de esto son las tórtolas turcas, que si son capaces de luchar en parte posadas pegando aletazos.






Y más aviones roqueros 



Saliendo de allí nos topamos con una novedad, una cosita preciosa que no había visto antes.

Nos topamos con un ejemplae de lo que creo que es una Lagartija andaluza, especie de reptil de la familia Lacertidae, que vive justamente al sur del país y el norte de África. Ahí encima de una de las grandes raíces de los eucaliptos tomando el sol para calentarse y arrancar motores. Lo curioso del ejemplar esque parecía haber sido atacado o asustado fuertemente, esto lo digo porque le faltaba la cola pero poseía un rabito en crecimiento, lo que quiere decir que o la han intentado depredar, o la ha perdido como distracción, cosa que no sé si pueden hacer.

La verdad yo no soy mucho de reptiles, de hecho me cuesta bastante localizarlos a pesar de que la mayoría dice que son bastante fáciles de localizar, aunque haya pocos. Pero la verdad que es un gustazo ver algunos de estos, por lo menos para saber qué existen.







Seguimos en la próxima entrada, que esta historia continúa.