lunes, 26 de enero de 2026

Nombres que el invierno trae

 Es un fenómeno que tengamos días tan espléndidos, en los que el sol brilla con fuerza en pleno mes de Enero.

A pesar del frío y las lluvias uno siempre encuentra un huequito para salir a caminar, y en esos momentos no sólo los aficionados a los pájaros salimos, también los pájaros cazadores, tras pasar días ocultándose de la lluvia, salen a hacer lo que mejor se les da, cazar contra, que va a ser?

Fuera de bromas, la temporada invernal hace que una gran parte de su alimento se esconda, esto las obliga a salir diariamente.

Entre las aves que podemos encontrar cazando tenemos al medianito pero fuerte Busardo ratonero o Ratonero común, una rapaz de mediano tamaño que como el gran Félix contaba, "debe su nombre a su habilidad para la caza de grandes ratas"


Frecuenta casi toda la campiña, exceptuando zonas extremadamente áridas y sin oteaderos donde pueda alimentarse.

El ratonero es como nosotros, un ave perenne que pasa todo el año aquí, y que está acostumbrado al frío invierno y al caluroso verano, nada escapa a su mirada y de su agudo entrecejo.


Entre otras aves que van y vienen, hay que destacar al gran Milano real, que ya hemos mencionado anteriormente, y a su prima pequeña el Águila calzada, que se muestra en las imágenes de abajo.

La calzada recibió su nombre por la característica de tener los tarsos cubiertos hasta el final de estos, dejando fuera sólo los dedos. La calzada, de forma natural es un migrante estival que pasa el invierno en el África subsahariana, pero en los tiempos venideros se han visto ejemplares que pasan todo el año en los campos españoles, cerca de zonas de agua donde el alimento abunda en esas fechas.
Aquí hay dos ejemplares residentes, uno de ellos, el de las fotos, pasa la mayor parte del tiempo a las orillas del río Genil, donde la hemos visto cazar en otras ocasiones tórtolas y torcaces. Ver


Es por eso que en los días en los que la lluvia deja salir al sol, está se alza rudamente por los cielos, y entra para cazar palomas en Santa Ana y SanTiago, donde el pasado día pudimos verla.




Pero, ya alejándonos de las grandes rapaces y adentrándonos más en la espesura de los matorrales también se pueden encontrar algunas cosas interesantes.

Entre estas cosas están aves como las Currucas cabecinegras, muy parecidas a sus primas las capirotadas pero más escasas y esquivas, por ello uno disfruta de verlas tan cerca.

Las cabecinegras reciben su nombre porque machos y hembras poseen una franja bien manchada y prominente a modo de sombrero de color negro o gris. Frecuentan Los arbustos y los árboles bajos, donde suelen alimentarse.


Ah, hay también estos, que los llaman pardillos porque se acercan mucho a nosotros cas sin miedo.


Siempre los nombres vienen por algo, y todo está lleno de ellos, porque para conocerlos primero había que nombrarlos.

Espero que os haya gustado. Un saludo y hasta otra

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