¿Qué pasa chavales, cómo va todo?
El pasado fin de semana volvimos por fin a la tan conocida huerta de mi abuelo, lugar donde han tenido varios episodios importantes de nuestro blog y donde el año pasado presenciamos un importante evento, el robo de la caja nido para golondrinas comunes por Dáuricas.
Ha pasado exactamente un año desde que retornamos por última vez, y para celebrar nuestro regreso hemos decidido escribir una entrada para contaros.
Y es que a pesar de que la huerta no se mueve de sitio, eso no quita que cada vez que viene uno no encuentre algo nuevo para ver. Este año tocaba sembrar trigo, y mira que bonito estaba hasta hace una semana que lo han segado al punto.
Por el lado de las cajas nido del lugar:
Por parte de las cajas nido del proyecto RED. Astigi, pues la verdad que estas van viento en popa, una vez más las hemos tenido ocupadas por páridos como los carboneros.
Sin embargo, el pronóstico para las golondrinas no ha sido demasiado optimista. Este año no está siendo un año especialmente lleno de bichos, si bien es cierto que hemos tenidos buenos conteos, las golondrinas no han sido una especie que se pueda incluir en ese montante.
Las parejas de las cuadras de años anteriores, han regresado y han procreado con éxito. Sin embargo, a pesar de que las dáuricas siguen en la zona, ya han empezado a hacer cabezonerías y no han ocupado el nido, de hecho este se ha destruido y ha sido usado por un gorrión, aunque tambien hay indicios de posibles visitas por parte de algún cernícalo. Las comunes tampoco las han ocupado, así que este es el segundo año (no consecutivo) que las comunes abandonan el porche.
Como ya he dicho, las dáuricas cansinas siguen en la zona, y lo sé porque se nos cruzaron con la bandada de este año recién salida del nido, o
sea que han criado pero en otro lugar.
Además, el nido de lechuza del motor sigue abandonado, me da que esa pareja tiene pocas posibilidades de volver al lugar.
Por otro lado, se podría decir que el campo está más lleno de vida que nunca, pero sólo de paseriformes e insectos, muchos insectos 😅. Los buitrones por ejemplo, han terminado hace muy poco de sacar a sus crías y ahora el campo está plagado de sus cantos entre los trigales saltando
Buitrones entre el trigo, así llamaría yo a un álbum de música si lo tuviese jiji.
Y ya para rematar, de camino de vuelta nos cruzamos con una mamá perdigona con sus chicos, más de veinte contamos saliendo en una sola línea de los matojos para cruzar la carretera.
Sorprendente como la madre le echa dos pares para que el coche no pase con ellos delante.
Esto ha sido todo por hoy camperos, un saludo a todos y hasta otra.
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